jueves, 13 de diciembre de 2012

¿qué pide un niño autista?

1. -Necesito un mundo estructurado y predecible, en que sea posible anticipar lo que va a suceder.

2. -Utiliza señales claras; no emplees en exceso el lenguaje; usa gestos evidentes para que pueda entender.

3. -Evita, sobre todo al principio, los ambientes bulliciosos, caóticos, excesivamente complejos e hiper estimulantes.

4. -Dirígeme, no esperes a mis iniciativas para establecer interacciones; procura que éstas sean claras, contingentes, comprensibles, etc.

5. -No confíes demasiado en mi aspecto; puedo ser diferente sin parecerlo; evalúa objetivamente mis verdaderas capacidades y actúa en consecuencia.

6. -Es fundamental que me proporciones medios para comunicarme; pueden ser gestos, signos y no necesariamente palabras.

7. -Para tratar de evaluarme o enseñarme, tienes que ser capaz, primero de compartir el placer conmigo. Puedo jugar y compartir el placer con las personas. Ten en cuenta que se me exigen adaptaciones muy duras.

8. -Muéstrame en todo lo posible el sentido de lo que me pides que haga.

9. -Proporciona a mi conducta consecuencias contingentes y claras.

10. -No respetes mi soledad; procura atraerme con suavidad a las interacciones con las personas, y ayúdame a participar en ellas.

11. - No me planees siempre las mismas tareas, ni me obligues a hacer las mismas actividades, el autista soy yo, no tú.

12. -Mis alteraciones de conducta no son contra ti, ya que tengo un problema de intenciones; no interpretes que tengo malas intenciones.

13. -Para ayudarme tienes que analizar cuidadosamente mis motivaciones espontáneas, en contra de lo que pueda parecer, me gustan las interacciones cuya lógica puedo percibir; aquellas que son estructuradas, contingentes y claras; hay muchas cosas que me gustan, estúdialas primero.

14. -Lo que hago no es absurdo, aunque no sea necesariamente positivo; no hay desarrollos absurdos, sino profesionales poco competentes. Procura comprender la lógica, incluso de mis conductas más extrañas.

15. -Enfoca la educación y el tratamiento en términos positivos; por ejemplo, la manera de extinguir las conductas disfuncionales (auto agresiones, rabietas, conductas destructivas) es sustituirlas por otras funcionales.

16. -Ponme límites, no permitas que dedique días enteros a mis estereotipias rituales o alteraciones de la conducta. Los límites que negociamos me ayudan a saber que existes y que existo.

17. -En general no interpretes que no quiero, sino que no puedo.

18. -Si quieres que aprenda, tienes que proporcionarme experiencias de aprendizaje, es necesario que adaptes los objetivos y procedimientos de enseñanza a mi nivel de desarrollo y me proporciones ayuda suficiente para hacer con éxito las tareas que me pides.

19. -Pero evita las ayudas excesivas; toda ayuda demás es contraproducente, porque me hace depender de la ayuda, más que de los estímulos relevantes y me quita la posibilidad de aprender.

20. -por ahora mi problema se mejora sobre todo con la educación. Procura evitar excesos farmacológicos o una administración crónica de neurolépticos; consulta al médico con alguna frecuencia, si recibo medicación.

21. -No me compares constantemente con los niños normales. Mi desarrollo sigue caminos distintos y quizás más lentos. Pero eso no requiere de códigos viso espaciales para enseñarme o hacerme entender las cosas; mi capacidad viso espacial suele estar relativamente preservada. Por ejemplo, los pictogramas que muestran lo que se va a hacer, sirven como agenda y pueden ser muy útiles.
(Angel Riviere)

Trabajando en equipo


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Terapias con animales

Esto es una muestra de algunas terapias que se realizan con animales. Yo no las considero "terapias milagro" pero sí muy complementarias a nuestro trabajo con importantes beneficios   ( motorícos, emocionales, comunicativos...)





viernes, 26 de octubre de 2012

el abrigo de Pupa



Pupa salía todas las mañanas vestida con su abrigo... hasta que un día decidió quitarselo

martes, 23 de octubre de 2012

Mi primer cuento sobre "los diferentes"

Lolo se sentía un conejo diferente. Con ayuda del doctor y su imaginación  las cosas comenzaron a cambiar